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¡ES INEVITABLE! 10 cosas que los venezolanos en el exterior no pueden dejar de hacer

Aunque te vayas Venezuela es imposible que te alejes de ella. Tu país se va contigo, a donde quiera que estés, a través de tus costumbres, tu manera de hablar, de comunicarte, de pedir algo y hasta de decir groserías y molestarte.

Foto archivo.

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Por eso es que puedes estar en lugar lleno de miles o millones de personas y si escuchas a alguien gritar “chamo” sabes que ese es paisano. Ningún otro gentilicio grita de esa manera y menos usando una palabra como esa. Además de esto hay muchos otros ejemplos, reseñados por Matadornetwork.com.

A continuación 10 cosas que los emigrantes venezolanos no pueden dejar de hacer:

1. Olvidar el precio de la gasolina

“Cuando era feliz y no lo sabía”, dices al recordar esos momentos en los que podías llenar el tanque de tu carro y hasta dejarle pa’l refresco al bombero que te atendía. Cuando sales del país entiendes que en Venezuela este producto es literalmente un regalo.

La primera vez que llegues a una gasolinera en el exterior seguramente quedarás en shock y solo le eches un cuarto de tanque, después, como todo, te vas a acostumbrando.

2. Regatearle al taxista

No, señor, entienda que en otros lugares del mundo lo más probable es que este tipo de transporte sea cobrado por taxímetro, así que nada de preguntarle al pana en cuánto le deja la carrera “porque es ahí mismito”.

3. Decirle “primo” o “hermano” a cualquiera

En Venezuela sabemos que los sinónimos de pana o amigo son primo o hermano, sin importar si en verdad son familia o no. Lo importante pasarla bien con quien estés hablando, y mira que por eso, al final, terminamos cayéndole bien a todos.

4. Ir por un “marroncito”

Las panaderías de Venezuela se llenan, o llenaban, en mayoría por la gente que compraba café, tanto en la tarde como en la mañana. Para nosotros el ingrediente más importante para un buen día es un marroncito claro, si es que te gusta con leche. Aunque al estar fuera del país no nos entienden cuando decimos “me da un marrón claro pequeño, por favor”.

En España, por ejemplo, al café con leche le dicen cortado, o barraquito si lleva leche condensada.

5. Pedir una “teta” o un “chupi” en una venta de helados

Nada de conos o paletas, los mejores helados son los de tetas o chupi chupi, esos que se le compran a la señora de al lado de tu casa, la misma que los prepara con esmero y con toda su familia.

En el extranjero, las señoras simpáticas están en las heladerías de marca y más nada.

6. Preguntar dónde venden arepas

Aunque el éxodo venezolano ha hecho que parte de nuestra cultura trascienda fronteras y este siendo promocionada, tal cual un boom, al pisar  suelo extranjero lo primero por lo que preguntamos es en qué lugar venden arepas.

Aunque probablemente te salga más barato ir al mercado, donde sí conseguirás de todo, y comprarte una harina de maíz precocida y hacerla tú mismo.

7. Ser atento con todos

Los venezolanos no se detienen por pena, ni vergüenza. No les importa ayudar a un desconocido en la calle, brindarle una bebida a alguien o hasta recibir visitas y sacar lo mejor que tenga en la nevera con tal de agradarle a cualquier persona. ¡Somos buena gente!

8. Enseñarles expresiones venezolanas a los demás

Hay tantas palabras “raras” en el vocabulario venezolano que es difícil decidir cuál es la que le causa más gracia a los extranjeros. Sin embargo, las groserías siempre serán las reinas. ¡Y sí que da risa ver a un español, italiano o americano intentando decir un coño ‘e tu madre!

9. Llevar la bandera a cualquier evento

Es típico de un venezolano en el extranjero que va a un concierto, concentración o sencilla reunión, mostrar su bandera o llevar puesta su respectiva gorra alusiva a ella.

10. Comparar sus bellezas naturales

Puede decirse que “es normal” que al llegar a otro país comencemos a hacer comparaciones sobre lo que hay o no hay en Venezuela y lo que sí hay y no hay en ese nuevo país que no es cobija. Pero lo que más resalta en esas comparaciones es una sola cosa: las bellezas naturales. Nada como las nuestras.

Redacción Maduradas

¡Venezolanos aquí y en Pekín! No olvide dejar sus comentarios



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