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¡OCULTANDO EL DESASTRE! Economistas afirman que el BCV oculta cifras “con fines políticos”

Investigadores comparan sus indicadores económicos, mientras el ente emisor venezolano no suministra las estadísticas oficiales. Se inició el segundo semestre del 2015 y aún el Banco Central de Venezuela (BCV) continúa sin mostrar las cifras sobre el Índice Nacional de Precios del Consumidor (inflación) y escasez, entre otras, que anteriormente publicaba mes tras mes, pero ahora, en una situación nunca antes vista en el país, el directorio del ente guarda esta información bajo llave.

Por su parte el diario El Tiempo reseña que expertos económicos en Venezuela añoran leer los reportes del BCV, mientras realizan proyecciones y los comparan entre ellos para establecer parámetros no oficiales de la realidad venezolana en cifras.

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La escasez de números no afecta solamente al “mercado interno”, pues más allá de las fronteras venezolanas multilaterales, gobiernos que desean negociar y empresas privadas tienen que recurrir a fuentes paralelas para confirmar datos. En el caso del Fondo Monetario Internacional (FMI), ha dejado fuera a Venezuela de algunas mediciones debido a la inexistencia de estadísticas oficiales.

Dos de los investigadores venezolanos que tratan de agrupar los números del país son los economistas Óscar Meza (director del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros, Cendas-FVM) y Luis Oliveros (profesor universitario) quienes coinciden en señalar que el Ejecutivo sometió al BCV para evitar que las cifras que reflejan los problemas económicos del país sean conocidas por los venezolanos y así no se afecten sus fines políticos. “Son bastante miedosos”, subrayó Meza.

Pero la pérdida de independencia no radica sólo en el Banco Central, también el Instituto Nacional de Estadística (INE) dejó de publicar cifras de interés nacional como las del desempleo o la pobreza.

Meza señala que esa independencia perdida es la que llevó a que el último informe se publicara en diciembre de 2014, cuando la inflación cerró en 68,5%, con un peso totalmente político, y que no haya, en su opinión, posibilidad de conocer las cifras oficiales hasta que se realicen las elecciones parlamentarias (programadas para el 6 de diciembre de este año).

Mientras, acota, la inflación continuará en un alza aproximada de 10 puntos porcentuales por mes para cerrar por encima del 95% que prevé el FMI. Para el director del Cendas, la inflación se podría ubicar cerca del 110 o 120%, y así superar el tope colocado en 103% en el año 1996, durante el segundo mandato de Rafael Caldera.

Pero no es la inflación la única cifra oculta, el desabastecimiento tampoco se conoce. En tal sentido, Meza afirma que sin poder recabar los datos de todo el país dada la imposibilidad técnica y de recursos (tanto del Cendas, como de firmas privadas venezolanas), con las mediciones realizadas en las principales ciudades de Venezuela se evidencia que la escasez actual sólo se equipara con la suscitada en el país durante los años 1943 y 1945 debido a la Segunda Guerra Mundial, cuando se instauró un plan de racionamiento de importaciones y exportaciones debido a la presencia de submarinos alemanes en las cercanías del país. Según Datanálisis este índice se ubica en 61%.

La gente no es tonta

A pesar de la inexistencia de cifras, según informan estudios de opinión, la población percibe el incremento inflacionario e, incluso, la firma Hinterlaces señaló en su reciente informe que 80% de la población tiene como mayor preocupación el tema económico, especialmente el alto costo de la vida y la escasez.

El director del Cendas afirma que la percepción de la población no puede ser tapada porque se publique o no un informe. “La gente no es tonta, saben lo que pasa porque deben hacer mercado”.

Para Oliveros la no publicación de las cifras hace que se deslegitimen las instituciones económicas oficiales. Adicionalmente este silencio genera incertidumbre que no es bien recibida en el extranjero.

Ambos economistas consideran que el fracaso de la gestión administrativa del actual Gobierno es evidente y lo peor, a juicio de Oliveros, es que “no hacen nada o lo que hacen es para empeorar… Quieren apagar un incendio echando gasolina”.

Hasta Hugo Chávez publicó sus índeces

Oliveros acota que la desaparición de los índices económicos y sociales es una modalidad surgida bajo el mandato de Nicolás Maduro, puesto que durante la gestión de su antecesor, Hugo Chávez, las cifras se daban a conocer.

Meza detalla que desde 1951 se conocían periódicamente las cifras de la nación, incluso en 1989 cuando repuntó la inflación hasta el 81% y en el 96, con Caldera. Recordó que en Cuba tampoco existen informes sobre datos de inflación desde que Ernesto “Ché” Guevara “acabó con el Banco Central de Cuba. Es una estrategia de control”.

Tanta ha sido la alerta que ha despertado el silencio de las instituciones que el exministro de Planificación, Jorge Giordani, criticó que no se publiquen los números, cuestionamiento este que tanto para Oliveros como para Meza raya en la hipocresía del exfuncionario chavista.

“Él (Giordani) fue el padre, junto a Chávez, de todo esto” apunta Meza y Oliveros remata que “esta inflación, la escasez, el elevado déficit fiscal, la caída del PIB, un dólar disparado y la impresión de dinero inorgánico, son los legados que Giordani y Chávez nos dejaron”.

80% de la población venezolana tiene como mayor preocupación el tema económico, especialmente el alto costo de la vida y la escasez, según la firma de investigación Hinterlaces.
150% de inflación es la proyección que el economista Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, dio a conocer en el marco de su participación en el XIII Congreso Venezolano de Contadores Públicos, el pasado 22 de julio, en Valencia.

Banco Central de Venezuela viola la ley

El hecho de que ya pasaran seis meses de este año y el BCV no haya publicado los índices oficiales no sólo genera incertidumbre, sino que el ente incurre en una violación a la Constitución Nacional (en su artículo 319) y, más específicamente, a la Ley del Banco Central de Venezuela, que estipula que se deben publicar durante los primeros 10 días de cada mes.

Luis Oliveros criticó la indefensión existente sobre el tema. Acotó que así como el BCV tiene la obligación a no imprimir dinero inorgánico, y no lo cumple, la Constitución Nacional establece que debe presentar las cifras al Poder Legislativo, pero tampoco lo hace. Ese mismo artículo (el 319) incluye que el ente emisor no debe subordinarse al Ejecutivo Nacional ni puede convalidar o financiar políticas fiscales deficitarias. “No tenemos sistema judicial independiente ni una Asamblea Nacional que trabaje y le diga al BCV que debe cumplir con las leyes”, remarcó el profesor.

Meza coincide con Oliveros y señala que “la AN tiene la potestad de solicitar se rindan las cuentas, pero si no lo han hecho frente a la quiebra de la empresa petrolera o de la construcción de la ‘mayor central azucarera’ y no hay azúcar, nada indica que en este caso harán algo distinto”.
“Ante el cementerio de ideas, de proyectos, de dinero, lo que les queda es ocultar… Luego dirán la culpa no es mía”, enfatizó.

Hiperinflación en la ruta

Meza y Oliveros advierten que el primer puesto de inflación en el mundo no se lo quitará nadie a Venezuela este año, pero incluso ambos apuntan que el cénit histórico de 103%, ocurrido durante la gestión de Rafael Caldera en 1996, también será pulverizado al llegar diciembre de 2015.

El director del Cendas afirma que las proyecciones actuales hacen prever que la inflación, contrario a detenerse, seguirá en incremento hacia el año 2016 y supere el 200% anual. En su criterio “estamos en la autopista de la hiperinflación”. Advierte que el progreso de 10% mensual que muestra como tendencia el actual período económico lleva a pensar que los registros se abultarán más.

Teme que el Gobierno no tome decisiones para revertir esta carrera inflacionaria y se mantenga en declarar la existencia de una “Guerra económica”, como “recurso propagandístico”. Destaca que en 1996, tras registrarse el récord inflacionario, Caldera anunció la Agenda Venezuela con una serie de medidas que llevó a lograr la disminución del índice hasta ubicarse en 37,6% para 1997, pero ahora no cree que se realice algo similar.

“Jamás nos habíamos siquiera acercado a este panorama”, señala Meza, quien afirma que ante esta situación “ya el Gobierno ni siquiera esboza promesas de un mejor futuro y no enfrenta lo que ocurre porque no le importa. Además los orígenes del problema están en la política gubernamental, deben cambiarla para tomar otro rumbo en el país, pero no lo harán. Sólo se limitan a usar eufemismos y mentiras continuas como hicieron con las llamadas ‘Zonas de paz’, todo al mejor estilo de George Orwell en su novela 1984”.

¿Cómo calculan las cifras?

El economista Luis Oliveros informó que ante la imposibilidad de acceder a datos oficiales, los especialistas calculan algunas cifras sobre la base de la recaudación de impuestos, datos de la banca y la canasta básica.

Al respecto, Omar Meza  (en la foto) indica que empresas como Datanálisis realizan 1.500 entrevistas a hogares para determinar sus números, mientras que el Cendas-FVM también desplega encuestadores y veedores que revisan comercios en las principales ciudades del país, para lo cual se apoyan también en cifras aportadas por empresas y gremios.

El Producto Interno Bruto caerá

El FMI señaló en su reporte de Perspectivas Económicas para las Américas, de abril de 2015, que se espera una caída del Producto Interno Bruto (PIB) venezolano del 7%, cifra que se acerca a las proyecciones adelantadas por Luis Oliveros quien calcula una caída del 8%.

Para el FMI, entre los elementos que afectan la economía venezolana están la baja de los precios del petróleo y un régimen cambiario múltiple que distorsionan las estadísticas macroeconómicas.



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