¡PLATA NO HAY! Venezolanos llevaron su propia comida y bebida para disfrutar de las playas

Concurridas y ajetreadas. Así se pueden definir las playas de Vargas en la temporada de asueto de esta Semana Santa 2016. La costa y los malecones fueron secuestrados por carpas, toallas, sillas playeras, cavas y parrilleras, mientras que el mar lleno de bañistas y las zonas con actividades playeras o acuáticas mostraban largas colas para participar.

Foto: Prensa Alcaldía Socialista Puerto Cabello

Foto: Prensa Alcaldía Socialista Puerto Cabello

La nota publicada por El Pitazo reseña que de acuerdo a los trabajadores playeros consultados, el Viernes Santo resultó hasta los momentos, el da de mayor presencia de bañistas en el litoral durante el asueto de la Semana Mayor.

Costas concurridas y ciudadanos organizados para minimizar costos se observó en balnearios del litoral.

Otro detalle de interés es que los bañistas llegaron “armados hasta los dientes”, no precisamente de armas de fuego, sino de comida y bebida, todo para minimizar los costos de lo que implica un día de playa. Las familias vinieron cargando con todo desde su casa. Desde el agua hasta la olla con arroz con pollo.

“La situación de inflación y escasez no perdona a nadie, pero aún no estamos dispuestos a sacrificar los paseos. Uno se trae la comida, las chucherías, el pan y lo que te vas a comer en tu casa lo hacer aquí. Te vienes en grupo y te organizas. Y uno deja unos realitos para un helado o una oblea para los chamos” analiza Ruth Gómez que disfrutaba con su familia en playa Vasito.

En cuanto a las ventas, la presencia de los turistas no se tradujo en ganancias que superaran el promedio. “Para una familia es difícil comprar comida para todos en la playa. Eso queda para parejas. La mayoría se trae todo desde casa para abaratar el paseo. Sin embargo se gana para salir adelante” contó la trabajadora playera Maritza Álvarez desde Bahía de Los Niños.

Los playeros indican que la compra de productos “bachaqueados” afecta sus precios. Durante esta temporada ningún plato en un establecimiento playero bajaba los Bs 1200, sean tostones playeros o una sopa, mientras que un plato de pescado, dependiendo el tipo y el acompañante, una desde Bs 2 mil hasta 5 mil.

La gran queja de los temporadistas se concentraron en el abuso en el cobro de pasaje de unidades de transporte público Caracas – La Guaira, que alcanzó hasta los 500 bolívares por pasajero, siendo el máximo permitido Bs. 120 en rutas playeras; así como lo falta de agua potable que afectó el servicio de sanitarios y duchas en los balnearios.

Por su parte las autoridades se mostraron complacidas.

“Hemos venido trabajando duro por hacer de Vargas una verdadera potencia turística. El gobierno nacional y regional está invirtiendo en infraestructura y servicios, pero es necesario que el usuario colabore también. Con que contribuyan con el mantenimiento de espacios y respeto por las normas ya es bastante”, expresó el presidente del Instituto de Turismo de Vargas, Ernesto García.



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