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¡SE QUEDAN! Ciudadanos chinos se niegan a irse por la crisis: «Venezuela es nuestro hogar»

Las comunidades de ciudadanos extranjeros valoran lo que Venezuela les ofreció cuando decidieron salir de sus países de origen y se niegan a abandonarlo, a pesar de las dificultades que los golpean a diario. Muchos de ellos son comerciantes y debido a la crisis económica se han visto obligados a cerrar sus negocios.

Hay una silente pero constante realidad que se ha intensificado con el pasar de los meses: cada día hay más abastos de comerciantes chinos con las santamarías abajo.

Foto: EFE

Foto: EFE

Otro fenómeno ligado a la misma comunidad, es que ahora hay muchos abastos semi-cerrados, es decir, que no permiten que la gente entre a comprar.El exsecretario del Club Chino de Lechería, Samuel Tang, asevera que eso pasa por varias razones, entre ellas que tienen poca mercancía debido al alto precio de las divisas, el auge de la delincuencia y que, además, cuando llegan productos regulados a los abastos, se viven olas de violencia de las que en vano intentan protegerse.

El dueño del abasto La Importadora China, fundado hace décadas y ubicado en el centro comercial La Gran Parada de Puerto La Cruz, Manuel Jung, afirma que los comerciantes asiáticos no escapan de la crisis socioeconómica por la que atraviesa el país.

“Estamos aguantando la pela, no existe importación y el inventario que hay es producción nacional. El costo de cada reposición de mercancía viene aumentado hasta en 50%. Ya ni podemos comprar nada al mayor”, cuenta Jung, quien tiene más de 30 años viviendo en la jurisdicción.

El antiguo Automercado Vistamar se convirtió en el Restaurante Vistamar. Un trabajador del local contó que su jefe anterior decidió irse porque el local no producía suficiente dinero para sustentar a la familia, y que además habían sido víctimas del hampa en numerosas oportunidades.

El presidente del Centro Chino en El Tigre, Alejandro Liang, asegura que en la zona sur del estado también se comienza a replicar la situación.

No está fácil, hay gente que vive únicamente de su negocio, y si no están ganando lo suficiente y tienen familias que mantener, no les queda otra opción que probar suerte en otro lado”, asegura Liang.

Afirma que antes era muy fácil trabajar aquí y ahora no tanto. “Son muchos obstáculos: la adquisición de dólares, los problemas de importación, los costos del proceso y las soluciones son pocas. Hay que aguantar lo más que se pueda con lo que hay”, expresó.

Con información de El Tiempo

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